El tipo se llama Michael Zuk y su posesión más preciada es una muela podrida del cantante, que adquirió hace un par de años en una subasta. En lugar de colocarlo en una vitrina en el salón de casa, decidió enviarlo a un equipo de científicos que están tatando de secuenciar su ADN para resucitar al añorado ex-Beatle.
"Con la tecnología que existe ahora, y habiendo investigadores que están tratando de clonar a los mamuts, la clonación humana acabará siendo posible en el futuro", explica el dentista, "Me encantaría ser recordado como una de las personas que trajeron de vuelta a la estrella del rock más grande de todos los tiempos."
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