
Todos conocemos los coqueteos de Rihanna con otras mujeres, tanto en sus videoclips como en sus conciertos, y muchos opinan que se trata simplemente de una estratégia publicitaria, pero recientemente su ambigüedad sexual le ha causado problemas durante su visita a bar de topless junto a su ex, el jugador de béisbol Matt Kemp.
Al parecer, la cantante pagó a unas strippers para que le hicieran un baile privado, pero no pudo mantener las manos quietas, a pesar de las repetidas advertencias de los vigilantes de seguridad, que le indicaban que estaba prohibido tocar a las bailarinas. Así lo explicaba un observador: "En un momento dado, llegó a meter la cabeza entre las piernas de una de ellas". A pesar de todo, su condición de celebrity le permitió salir airosa de la situación.
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